martes 13 de octubre de 2009

Breca

La ciudad y las costumbres han cambiado demasiado. En esto si tengo una nostalgia de los tiempos idos, de las noches, porqué las noches porteñas se han perdido. Yo he visto la Buenos Aires de los "cabaré". Para que usted se ubique: estamos hablando de la década del 40. Un espacio que se extiende hasta los 60, quizá un poquito más; claro que había "cabarés"antes pero esa, creo, es la época de esplendor.
Había para todos los gustos. Muchos creen que la calificación de esos lugares las daban las damas y en verdad, minas había en todos los "brecas", lo que realmente ponía uno encima de otro, por las preferencias, era la orquesta que cada lugar contrataba como la principal atracción. Las orquestas más importantes trabajaban de domingo a viernes. Los sábados hacían plata en los bailes que se hacìan en los clubes. Para las épocas de carnaval las buenas orquestas tenían el doble de laburo. Cómo verá, los músicos, los cantantes y las orquestas tenían de que vivir. No cualquiera subía a esos escenarios.Fíjese usted que los sábados, había lo que por esos años se llamaba "orquesta de recambio" que cada tanto sacaban algún valor que el mismo público consagraba.
Imagínese usted, decidía irse una noche al "breca". Iba para el centro, porque estaban allí, era un clima extraordinario, una fauna de hombres y mujeres empilchados para la ocasión, se podía ir sólo,aunque también recuerdo que iban parejas pero mayormente hombres en grupo o solos. Usted llegaba y en la puerta estaba el portero con sus levitón y una gorra con el nombre del lugar. Adentro, un salón grande, bien puesto, bien decorado y con una pista grande de baile que se rodeaba de mesas y por supuesto, la barra. Había buena luz entonces se podía ver bien a las "milongas" o coperas, después les dijeron alternadoras, que vestían de satén y que si usted era un inocente o venía del interior, le hacían tomar y consumir una copa y otra. Las minas estaban ahí, no podían salir,en fin, también aparecían los cafishios a buscarles la recaudación. Otra historia con ellas.
Como ya le dje estaba la orquesta, la típica como principal pero también había otra de jazz. En algunos "brecas" existía un intermedio que se llamaba "varieté" y que estaban pensados para entretener. Más lejos en el tiempo estuvieron las "silbadoras" en el cine. Entre película y película aparecía una de ellas y meta silbar. Carlitos Gardel se enamoró una vez de una silbadora.
Para los pibes que llegaban a los 18 años había tres cosas que debían hacer: una,entrar al Maipo que era Hollywood; dos, ir a un "cabaré" y tres, debutar con una mina. ¿Los pantalones largos, me pregunta? Ese era el pasaporte visual que usted ya no era un tarado.
Si hubo un "breca" famoso en el país y en el mundo ese fue el inolvidable "Tabarís". Quedaba en Corrientes 865, entre Suipacha y Esmeralda. Había todo lo que se le ocurra. Números locales pero también internacionales y tenía en la planta baja, en lo que era la pista de baile que a medianoche se elevaba y se hacía esenario. Allí debutó por ejemplo, Leopoldo Federico.
Otro, el "Marabú" quedaba en Maipú, entre Corrientes y Sarmiento. En la puerta tenía un cartel que decía "Todo el mundo al Marabú/ la boite de más alto rango/ donde Pichuco y su orquesta hará bailar buenos tangos". Sin embargo, el "recordman"en tiempo que más estuvo allí, fue nuestro Ray Charles del tango.
Otros "brecas" famosos fueron "Lucerna", en Suipacha al 500, el "Ocean Dancing" y "Montmartre" todos estos quedaban en el bajo, esa zona que antes que le hiciesen las torres parecía como un puerto, como La Boca, que lo era. Ahora que lo recuerdo, uno de los más viejos y disculpe el olvido, fue el "Chanteclair". Quedaba en Paraná entre Lavalle y Corrientes, y si no me equivoco se inaguró en 1925. Lo demolieron en el 60 y Cadícamo le escribió un tango en su memoria: "Adiós Chantecler". Pichuco fue el centro de atracción de el "Tibidabo". El gordo hacía temporada de abril a diciembre. Lo tiraron abajo en el 55.
Que se yo, algunos los conocí, otros no, la memoria se me va también por eso, quizás no sea preciso con algunas cosas, capaz algunas fechas, algunos personajes pero que importa, no? Son números finalmente lo que importa, creo, es la historia porqué además del entretenimiento que suponía para cualquier mortal ir a un "breca" eran fuentes de trabajo permanente. Yo recién le contaba del "Chanteclair" y nos casual que en el 55 lo hayan tirado abajo, ¿usted me entiende, no?
Lentamente Buenos Aires se fue quedando sin esos lugares, las orquestas y los cantantes tuvieron que salir a rebuscárselas por otros lados. Yo creo que es el fin de una época, de algunas historias inolvidables y de un puñado de tangos que hablan de los "brecas" que aún siguen sonando. Si usted si fija en la línea de tiempo, del cuarenta hasta los sesenta, notará que luego que nos quedamos sin "brecas"y algunos empiezan a anunciar una de las muertes del tango. Se venían con todo el folclore y el rock, la vieja guardia quedará descolocada y la ciudad también irá a cambiar entre edificios y calles viejas. La noche de Buenos Aires no será la misma después de aquellos lugares. Si me apura le digo que "la ciudad que nunca duerme", como le dijeron después, debe ser por eso, por aquellos hombres que ya no tenían dónde ir y deambulaban por el centro en busca de esas pequeñas catedrales donde el vicio era oración y la música una fiesta.