jueves 3 de noviembre de 2011

Supertobogán

Al principio de mis recuerdos, sucedía que era capaz de esperar todo un año para ir al "Supertobogán". Estaba en Mar del Plata, en la avenida Constitución y mis viejos, junto con mi abuelo, solían llevarme una y otra vez. Recuerdo la sensación de subir por el costado como en una peregrinación. A veces te daban un pedazo cuadrado de arpillera para que al deslizarte no te hicieses pomada ni el traste ni las zonas cercanas. También me acuerdo de la vieja caminata lunar en la plaza España, en la zona de La Perla. Nada igualaba al supertobogán, por supuesto, porqué era todo una ceremonia. Uno tardaba una eternidad en subir y sólo unos segundos en salir disparado. Nunca tuve miedo, vi porrazos de otros pibes que alertaban a mi vieja casi hasta el arrepentimiento que al final no sucedía.
Y después bajar, a toda velocidad sintiendo el viento en los ojos, ondulando en caída libre. Era, creo, algo parecido a la felicidad de un niño. El recuerdo de aquel gigantesco tobogán se prolongó hasta uno que años después pusieron en la vieja ciudad deportiva de la boca, a donde también fuí hasta que sin saberlo, los supertoboganes fueron desapareciendo hasta quizás convertirse en chatarra.
Anoche, mientras terminaba de leer "Una novela francesa" de Fréderic Beigbeder, encontré un párrafo (entre varios que marqué) que disparó el recuerdo de aquello años, inolvidables en la ciudad feliz. El párrafo decía: "Cuando era pequeño, nadie se abrochaba el cinturón en el coche. Todo el mundo fumaba en todas partes. La gente bebía a morro mientras conducía y hacía slalom con la Vespa sin casco. (...) Todo el mundo follaba sin condón, se podía mirar a una mujer, abordarla, intentar seducirla, acaso rozarla, sin arriesgarse a ser tomado por un criminal. La gran diferencia entre mis padres y yo: durante su juventud la libertades aumentaban, durante la mía no han hecho más que disminuir año tras año"

1 comentarios:

@SrMeursault dijo...

Uh! Gran frase esa final, eh! Independientemente de que hoy sí tengamos más libertades que en aquellos años... es cierto el cambio de dirección respecto de las libertades.